TECNOLOGÍA DE ALIMENTOS.

Aporte fundamental para el desarrollo y la economía.

Por Luis Eduardo Correa Z.

El Tecnólogo se desempaña como auxiliar del Ingeniero de Alimentos en los  procesamientos de materias primas alimenticias; en la creación de empresas de transformación primarias dedicadas al procesamiento, conservación y comercialización de alimentos. La Tecnología de Alimentos es pues, una ciencia que se encarga de estudiar y garantizar la calidad biológica, física y química de los alimentos en todas las etapas de elaboración que incluye: selección, procesamiento, empaque, almacenamiento, embarque, distribución, preparación y consumo. Estos profesionales están capacitados para verificar la composición, propiedades y comportamientos de los alimentos, así como su calidad antes de ser distribuidos en los puntos de venta para ser consumidos.

Es grande su contribución al desarrollo integral del país, pero es poca la importancia que hasta ahora se le otorga a esta tecnología a pesar de hacer parte destacada de las ciencias de la salud. Esto refleja sin duda, la poca valoración que se le da a la salud en general, en detrimento de la calidad de vida de toda la comunidad. Aunque mucho hablan los políticos, gobernantes y economistas de sector primario, como base de la economía nacional, tal discurso no corresponde a la realidad que enfrentan nuestros pequeños agricultores desde tiempo atrás. Cada familia campesina está sometida a defenderse sola sin orientación ninguna. Desempañan su importante profesión, basados solo en costumbres tradicionales y conocimientos empíricos que hoy ya no son eficientes y perjudican la economía y la salud de las familias campesinas.

Por nuestras experiencias en el oficio de agricultores, vemos que hace falta enfocar prioritariamente hacia el campo, las ciencias relacionadas y que los centros de formación capaciten profesionales para servir al pequeño agricultor y no solo a los grandes empresarios. Consideramos que el secreto para desarrollar armónicamente el campo es retomar las enseñanzas de las Escuelas Radiofónicas, las campañas y las “pequeñas grandes cosas” que propuso el padre José Ramón Sabogal. Esa es sin duda, nuestra misión. Los centros de educación superior están obligados a profesionalizar como debe ser, este noble oficio para poder lograr una producción programada, de calidad y eficiente.

La asistencia técnica agropecuaria al campesino es indispensable.

Como se trata de un importante proceso, el agricultor debe estar acompañado desde el comienzo, por un Tecnólogo Agropecuario desde la preparación de suelos, selección de semillas, siembra, cuidados culturales, cosecha, post cosecha, empaque y transporte. Llegado al punto de transformación, conservación, presentación y consumo, entra en acción el Tecnólogo de alimentos para garantizar la sanidad, frescura y aporte nutricional de los productos a los consumidores. Todo el proceso dará como resultado final, calidad de vida, bienestar, mejores ingresos y desarrollo integral de la comunidad.

Vivimos en un país maravilloso, pero de desigualdades e injusticias institucionalizadas. ¿Hasta cuándo? Depende de todos nosotros buscar oportunidades y proponer alternativas para la utilización correcta de los recursos que tenemos.

Comité de Comunicaciones de ASOACPO.

“NUNCA DEJES DE LUCHAR POR LO QUE AMAS.”

agosto 26, 2020

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