PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LA TIERRA.

Por Luis Eduardo Correa Z.

Un personaje trascendental en la vida humana y en la familia.

Todos los días deben ser «el día del padre».

No nos referiremos a la acostumbrada celebración que el comercio ha implementado cada año en el mes de junio, denominado “día del padre”. No. Nos estamos refiriendo a la figura paternal como personaje vital para el desarrollo de la comunidad humana. Esto, porque la paternidad no tiene día señalado, se ejerce todos dos los días y por siempre. Su verdadero nombre es, PADRE. Se acostumbra también llamarlo papá, papi, papito y hoy, los jóvenes, quizá por el acelere de estos tiempos, le dicen sencillamente “pá”.Creemos que la paternidad es la más trascendental, antigua y natural vocación. Lo confirman estas palabras salidas de la boca de Dios: “Creced y multiplicaos, sed fecundos” Génesis 1, 28. Es el llamado más noble, significativo y vital. Es una invitación Divina a servir como ayudante en su obra creadora.

Con respeto, admiración, agradecimiento y gozo, nos estamos refiriendo al padre humano, de carne y hueso. Al que, bañándose, se demora en la ducha porque debe rasurarse la barba. El mismo que, al salir de casa a laborar, camina un poco vacilante reflejando en la expresión de su rostro y su mirada, la angustia de alejarse de sus hijos y su esposa.  Y en todo eso, se adivina el amor por su hogar y su familia.  Pero el deber lo llama y hay que cumplir una jornada laboral de la cual depende el sustento de todos y de sí mismo.  Ese que, antes de cerrar la puerta tras de sí, vuelve la mirada y con la mano y una sonrisa se despide.  El que con aire resuelto se dirige a su trabajo reprimiendo el dolor que lo embarga. El hombre que durante toda la jornada tiene en su mente su familia pero cumple a cabalidad sus responsabilidades laborales. Y que mientras desempeña sus tareas, tiene bien guardados en su corazón a sus pequeños hijos y anhelante espera el momento de regresar a casa. Llegado el momento, se dirige a pasos acelerados a su hogar y va sintiendo como que lo hala una cuerda misteriosa y una fuerza irresistible, para que llegue más prontoa su hogar.

Rebosante de alegría entra al fin a la sala de su casa, los niños, alborozados dan un grito, su esposale sonríe, él saluda con un beso a los mayorcitos y al pequeño lo alza en sus brazos, lo estrecha contra su pecho como para que escuche el palpitar acelerado de su corazón.  Reparte los “traídos” que todos reciben como un regalo celestial. Su voz y sus carcajadas retumban en todos los ámbitos de la casa como un trueno. Se siente seguridad, confianza, entusiasmo. El hogar está completo, lleno, no falta nada. El amor, que es el combustible que enciende el hogar, está rebosante y suficiente. Hogar significa hoguera y está que arde. Honor a ese personaje de modales bruscos, que camina con pasos anchos, desgarbados, sin ritmo y sin glamur. Se dice que es frío, poco detallista, que no responde nada cuando escucha la pregunta: ¿Cómo te parece mi vestido? Es calificado como falto de afecto aunque en su intimidad es un océano de ternura que él sabe reprimir y dosificar. Sabe contener las lágrimas y entonces “no tiene sentimientos”.  Pero es que más bien las interioriza. Cuando alguien toca a la puerta pregunta, ¿está el señor? Es el mismo. Se sabe bajar a nivel de sus pequeños para que no se asusten y poder jugar con ellos.  Hasta les habla balbuciente para mejor empatizar con ellos. Les hace juegos tan pesados, queda la impresión de que por poco los estrangula. Toma en sus manos al pequeño, lo lanza alaire, “¡ay por Dios!”vas a matar el niño. Pero el pequeño se ríe y goza porque confía en las poderosas manos de su padre.

Ese hombre es el mismo que cuando llega a casa, deja los zapatos y las medias en cualquier parte. Su fama es de desorganizado. Pero ese es el que sabe engendrar futuro, lo cuida, lo espera con inmenso amor y cuando llega, sabe darle tetero, limpiarle la colita, cambiarle los pañales, dirigirlo por el buen camino, transmitirle valores. Él tiene muy claro que las nuevas generaciones son el futuro y que los niños de hoy serán los hombres de mañana. Porque sabe que el futuro no es intangible, se ve y se oye, es de carne y hueso. Son las personas. Un futuro sin personas no es futuro. Nuestro personaje sabe construir familia, comunidad y encaminarla por la vía del progreso integral para que al final, sea posible la convivencia en amor, vida y alegría.  Sabe que la educación, el trabajo bien remunerado, la libertad, la justicia, el respeto y hermandad, es lo quefacilita una “paz estable y duradera”. Esta es su verdadera misión y tiene claro que Él es el encargado de cumplirla. En la claridad que tiene de su destino, poco le importan los agasajos, los regalos las fiestas, los cumplidos.  El cumplimiento a cabalidad de su deber, le basta para sentirse realizado. A él poco se le canta, pero no le importa eso. Honor a este personaje del cual hemos querido ocuparnos saliéndonos de las formalidades sociales. Queda mucho por decir pero la invitación es a que pensemos en los que están y los que ya se fueron y en coro digamos todos con fuerza, amor, alegría y gozo, PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LA TIERRA.

“NUNCA DEJES DE LUCHAR POR LO QUE AMAS”.

COMITÉ DE COMUNICACIONES ASOACPO NACIONAL.

diciembre 13, 2020

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