LAS TRABAJADORAS CAMPESINAS

Grandes contribuyentes al desarrollo nacional, no reconocidas.

Por Sor María Rojas Pérez

Puede resultar extemporáneo o fuera de tiempo, pero el trabajo, como tantas cosas, es de todos los días, no hay un día solo para trabajar o no trabajar. Cuando decimos trabajo, siempre pensamos en la actividad que genera una remuneración económica, con un patrón o jefe. Considero que toda labor que demande tiempo, esfuerzo en actividad física o mental, es un trabajo.

Hoy quiero referirme en especial a las tareas de las mujeres campesinas. Tienen una jornada muchas veces de 4 o 5 de la mañana a 8 o 9 de la noche (horario variable); tareas y oficios diversos, desde preparar los alimentos (cocinera), cuidar los niños (niñera), arreglar la ropa y la casa, cuidar los animales domésticos, llevar los alimentos a los trabajadores (garitera) y la modista y peluquera de la familia; todo sin remuneración y a veces con un jefe pero que no paga. Y no olvidemos que, si existen unas tareas, un horario y un jefe, debe haber un salario o remuneración. También hay gran diferencia en la carga laboral de las campesinas de unas regiones del país con otras. En algunos departamentos, además de los oficios domésticos que son muy importantes e imprescindibles, ayudan en las labores agrícolas como cosechar papa, café, sembrar, ayudar en las moliendas, etc. Con un ingrediente adicional, cuando tienen niños de brazos, los llevan en la espalda en un pañolón mientras van trabajando sin omitir luego las labores de la cocina. Por eso algunos hombres del sur dicen que las mujeres del norte son figuras decorativas en la casa y que no trabajan. No olvidemos que en la economía de un país el trabajo a veces silencioso y poco reconocido de las mujeres, juega un papel muy importante.

Algo tan sencillo como imaginar por un momento cómo sería el día a día de nuestra sociedad sin el inconmensurable trabajo desempeñado por estas mujeres, nos podría dar una clara idea de lo valiosas que son y lo injustos que seguramente hemos sido en no reconocerlas y remunerarlas debidamente. Entonces feliz día, no solo de las mujeres que ya se celebra, sino de las campesinas trabajadoras.

“NUNCA DEJES DE LUCHAR POR LO QUE AMAS”.  Comité de Comunicación, ASOACPO NACIONAL.

mayo 2, 2020

  • Las referencias a los géneros y a sus características generalizan y olvidan detalles propios de lugar, cultura y época; asuntos que son de vital importancia cuando nos referimos a los hechos históricos. Es por eso que con cierta ligereza se juzga a escritores y obras, precisamente porque se toman las conceptualizaciones sin la debida ubicación en el momento, en el espacio y en el ambiente cultural (tiempo) de la obra. Es oportuno resaltar el valor de este artículo porque hace alusión al papel desempeñado por las damas en el área rural y el mezquino reconocimiento que hace nuestra sociedad al corazón o eje de la familia campesina que en realidad son las mujeres.

  • En el artículo se muestra una cruda realidad que han vivido, viven y vivirán un buen número de mujeres quienes con su dedicación y amor continúan cocreando vida y cultura en el planeta a diferencia de otras que con sus comportamientos indecorosos desdibujan la obra para la cual estamos llamadas. Es cierto que en la mayoría de los casos la multiplicidad de labores femeninas es poco reconocida, pero ésta se manifestará en hijos nobles, tiernos y educados que perpetuarán ese gran aporte en las futuras generaciones.
    Muchas gracias doña Sor.

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