¡DICHOSO ADÁN QUE NO TUVO SUEGRA!


Esta frase o dicho, la deberíamos descartar de nuestro vocabulario.

Por: Luis Eduardo Correa Z.

Esta expresión la he escuchado muchas veces, claro, de personas de corto vuelo intelectual y cultural. ¿De dónde viene y a qué viene esta expresión? Pues desafortunadamente a la mujer por tradición, se le ha asignado un papel secundario en la familia y la sociedad, incluyendo religión, política, emprendimiento y liderazgo social. Escasamente se le reconoce como maestra en la escuela, y como madre en la crianza de los hijos en el hogar. Se olvida que la mujer fue creada por Dios como ayuda para el hombre en la misión de engrandecer la tierra. Se olvida que con ella fue posible la expresión de “multiplicaos y henchid la tierra”.

En cumplimento de este mandato del Creador, necesariamente apareció la suegra. En el Antiguo Testamento se habla de la suegra en varios textos, pero es el libro de Rut el que la presenta con toda la dignidad y brillo que merece. Los expertos en Biblia dicen que este libro es una verdadera historia de amor. En resumen es lo siguiente:

Noemí enviudó, tenía dos hijos con esposas, murieron los hijos de Noemí quedando las tres mujeres viudas. Según las leyes judías, las mujeres no tenían derecho a heredar y en consecuencia estas tres mujeres quedaron totalmente desprotegidas. Noemí rogó a sus nueras que regresaran a sus ciudades a casa de sus padres donde tendrían la posibilidad de conseguir nuevo marido. Rut, se negó a abandonar su suegra, la cuidó con amor, trabajó duro para conseguir el sustento para las dos. Como premio a su solidaridad, se casó con un hacendado, recuperó su dignidad y la de su suegra, tuvo hijos y por ahí pasó la génesis de reyes, profetas y finalmente de Jesús de Nazareth. Un ejemplo de lo que debe hacerse por la suegra. En los evangelios se habla de las suegras, la de Pedro, por ejemplo, que mereció que Jesús fuera hasta su lecho para sanarla. 

No se encuentra en el diccionario una definición aceptable acerca de lo que es y significa la suegra en el entorna familiar. Se olvida que esa mujer, la suegra, concibió y llevó en su vientre, alimentó con sus senos, cuidó y educó a la que hoy es esposa de los que hablan despectivamente de ella. No más expresiones irrespetuosas y degradantes referidas a la suegra.  Démosle el trato digno que se merece esa respetable matrona que hizo posible que hoy tengamos esposa. Es una necesidad reconocer, valorar y dignificar el papel de la suegra en las familias transmitiendo valores, dándoles amor sin medida a sus nietos, cuidándolos y sirviendo de eslabón en el enlace de las nuevas generaciones. Debe tenerse en cuenta esa mujer de rostro marchito, cabello cano, sonrisa y mirada que reflejan ternura y sabiduría. Ella no está ahí porque sí, también tuvo una abuela, una madre, un novio, un esposo, unos hijos y una suegra. Se celebra el día de la madre y el día del padre, ¿por qué no se celebra el día de la suegra, de la abuela? Pues todas las abuelas son suegras y casi todas las suegras son abuelas.

¡FELIZ DIA DE LA SUEGRA!

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