Día del Idioma con humor.

Imagen que contiene dibujo

Descripción generada automáticamente

Por Luis Alveiro Correa Rojas

Hoy que celebramos el día internacional del idioma español, podríamos abordar el tema desde tantas perspectivas como lo permite precisamente la riqueza de nuestra lengua materna. Podría ser los modismos, el uso de los signos de puntuación, los grandes autores, la enseñanza en la sociedad, la difusión en otros países, etc. Pero hoy quisiera referirme a algo particular en esta ocasión: el humor como resultado de la manipulación de nuestro bello idioma. Al hablar del humor podríamos preguntarnos ¿por qué nos reímos? Al parecer es un tema largamente estudiado por la psicología, y algunos de estos estudios sugieren que los chistes y la risa constituyen mecanismos que utiliza el cerebro para aprender el absurdo. La mente es una máquina que trabaja formando patrones, y que funciona reconociendo historias y conductas para ponerlas en patrones familiares. Cuando una conexión familiar se interrumpe, y alternativamente un vínculo nuevo e inesperado se produce en el cerebro por una ruta distinta a la esperada, se origina la risa con la nueva conexión. De esta manera podríamos tener la estructura de un chiste formada por un enunciado que nos ambienta en un contexto familiar para luego, por medio del idioma, sorprendernos con un giro inesperado que es el que causa la risa como reacción psicológica a la novedad.

Justo esta semana falleció el grandísimo locutor, actor y humorista argentino Marcos Mundstock, integrante de Les Luthiers, y no es gratuito que en un reconocido diario español se publicara la noticia dándole el calificativo de “el mayor ingenio de los juegos de palabras en lengua española”. Con una elegancia característica, Marcos, junto con sus compañeros en Les Luthiers nos hizo reír a la vez que nos asombraba con la versatilidad y riqueza de nuestro idioma, manipulándolo ingeniosamente para encontrar nuevos significados o incluso idear nuevas palabras, una labor que oportunamente fue premiada en el país ibérico concediéndoles la nacionalidad española y otorgándoles el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.

La cara de un hombre con traje y corbata

Descripción generada automáticamente

Simplemente leer el título de sus obras ya demuestra el ingenio en el uso del idioma: “Las obras de ayer”, “Unen canto con humor”, “Todo por que rías”, “Grandes hitos”, “Bromato de Armonio”, “Viegésimo Aniversario”, etc. Utilizaron recursos del idioma como la polisemia, generando divertidas confusiones al dar varios significados simultáneos a una sola palabra, como el famoso monólogo (que termina siendo biólogo) sobre el merengue, uno hablando de la danza y otro del pastel. También usaron los eufemismos más absurdos como en la cumbia epistemológica Dilema de Amor. Jugaron con los números (Del drama «Enrique VI» la escena séptima del cuadro tercero del acto primero. El Rey Enrique VI ha rezado la novena en su cuarto y después de unos segundos atraviesa la quinta), también con el fenómeno acústico del eco, con las onomatopeyas, con el género de las palabras, con similitudes con otros idiomas como el francés, el inglés, el alemán, el latín, el ruso, etc. Nos hicieron reír entendiendo que cuando uno pone pie en tierras Incas hace hincapié, que la musa de los escarabajos es la escaramuza, o que los peligros del oficio del bautismo en las aguas del Ganges son Ganges del oficio. Plantean con humor la teoría del tarareo conceptual, diciendo que el solamente tararear era un desperdicio poético, y que dichos fonemas deberían ser parte del discurso, como en la excursión de los amigos: “ya pararon para comprar queso, y ahora, pararán para pan, pararán para pan”.

Hoy recuerdo con cariño y gratitud a Marcos Mundstock, quien por años nos mostró con maestría un lado amable de nuestro rico idioma español, motivándonos de alguna manera a continuar conociéndolo y difundiéndolo. Termino, citándolos, dedicándole a Marcos un fragmento de una de sus obras: “Lo que siento se resume en una palabra: mil gracias. (El resto le hace gestos de que son dos, no una) ¡Dos mil gracias!”

abril 23, 2020

  • Señor Luis Alveiro Correa Rojas. muchas gracias por ese importante aporte a la literatura en esta gran efeméride. se nota su profundo conocimiento del tema y su gusto refinado por nuestro idioma. Que bueno que jóvenes como ud. hagan despliegue de su creatividad y buen gusto por las posibilidades que ofrece nuestro idioma. Feliz día.

  • Qué interesante el tema tratado por el docente Luis Alverio Correa Rojas, precisamente el día de nuestro IDIOMA con profunda sabiduría sobre su significado y su respectiva complementación con documentos e ilustraciones . Muchas felicitaciones amigo Alverio por seguir el ejemplo de sus padres Luis Eduardo y Sor María.
    Atentamente,
    Eseliano Flórez Barrera

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *